TICK TACK, TIEMPO, ESPACIO Y COMUNICACIÓN

TICK TACK, TIEMPO, ESPACIO Y COMUNICACIÓN
BLOG DE CRÍTICA Y REFLEXIÓN SOBRE ARTE Y ACTUALIDAD CULTURAL
Mostrando entradas con la etiqueta periodismo cultural. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta periodismo cultural. Mostrar todas las entradas

martes, 14 de febrero de 2017

CÓMO ELEGIR BIEN LA ESCUELA PARA TUS HIJOS


Vivimos en el seno de una sociedad acelerada. No hay tiempo para la reflexión, para la actitud responsable y pausada y análisis profundos. Creemos que todo es reducible a una simple pincelada de rápidas referencias, sin estar lo suficientemente contrastadas a pesar de la mucha información de que se dispone. Es realidad que se produce todos los años y sin embargo los patrones de elección no suelen variar. Muchos padres erran o se abruman cuando tienen que asumir la responsabilidad de elegir un colegio para sus hijos. El reto es  enorme, complejo, y por ello, lamentablemente se dan muchos pasos como evidentes y resueltos. Se tiende a sintetizar y acortar, se abusa de la intuición y de la experiencia cercana y cómoda. A veces por suerte se acierta, pero lo que se hace con prisas y sin un proceso de previa reflexión, suele conllevar errores, muchos de ellos gravísimos y sin vuelta atrás. Esto suele ocurrir cuando se “toman rápidas decisiones, sin pedir consejo profesional o cuando se consulta superficialmente a determinadas personas. También acontece cuando se tiene en cuenta tan sólo ciertos aspectos en solitario de la educación: Interesarse sólo por los profesores, preocuparse de las relaciones sociales, olvidarse de la orientación psicopedagógica y de la atención personalizada, fijarse en las dimensiones y número de instalaciones pero no en su cuidado, etc”[1]. Es por eso, que el proceso de elección de una escuela necesita seriedad, porque empezar bien es cimentar una buena construcción posterior. Las bases  son siempre el futuro estable de cualquier proyecto.



LA BUENA EDUCACIÓN EMPIEZA CON ELEGIR BIEN ESCUELA ADAPTADA A LAS NECESIDADES DE NUESTROS HIJOS.

La educación es, junto a la salud, el factor más importante al que se enfrentan unos padres en relación con sus hijos. Se trata de un largo proceso que se inicia ya en la edad pre-escolar, pasa por etapas intermedias hasta alcanzar la fase superior universitaria. Saber escoger la línea educativa y centro escolar correctos, es una tarea compleja que implica gran responsabilidad, reflexión y diversas actividades previas por parte de los padres.

De la misma manera que se realiza un proceso de reflexión cuando un consumidor decide comprar un producto o servicio caro y complejo, la actitud ante la elección de una escuela debería ser igual o más juiciosa. Por eso lo primero que los padres deben hacer es buscar, procesar y evaluar la información antes de llegar a la decisión final más acertada.

Jorge Casesmeiro, director de Psicopaidos y asesor del Colegio de Pedagogos de Madrid, indica que la previa condición para a una buena selección escolar, consiste en que “antes de pensar qué colegio es el mejor, los padres deben preguntarse qué tipo de escuela será la más adecuada para su hijo“. En este punto entran en juego importantes factores que determinan esta primera elección: cómo es la familia, qué valores e influencias posee, cuál es su entorno de vida y qué trata de buscar para sus hijos… De ahí que lo más importante sea plantearse el objetivo educativo final antes que dejarse maravillar por la publicidad o fama de un centro, sus precios o instalaciones.

Carmen Guaita, maestra de Primaria y vicepresidenta nacional del sindicato de profesores ANPE, afirma que lo fundamental es que “los padres se imaginen a su hijo de adulto, que tengan presentes que valores y capacidades quieren que posea: idiomas, virtudes religiosas, aportes a la sociedad… así como saber determinar qué tipo de colegio buscan: elitista o más adaptado a su situación”. Cada estructura familiar marcará unas prioridades diferentes. La cultura, la formación, las tendencias ideológicas, la clase social a la que pertenece, los grupos de referencia que frecuenta, el tipo de relación familiar que posee, sus amistades y gustos personales, etc., serán determinantes. A partir de ahí, los padres establecerán los puntos necesarios para la búsqueda informativa acerca de los centros educativos seleccionados. ¿Cómo realizarlo?

Antes de la contratación de los servicios finales de escuela, cada familia optará por un conjunto de roles diferenciales, aunque lo más recomendable es adquirir la totalidad de los mismos ya que en este tipo de procesos intervienen diversas personas. Tanto el rol iniciador, informador, influenciador y decisor, como el rol comprador y usuario, son de extrema relevancia. Cada uno de ellos aporta información útil para completar bien el proceso. En cuanto al proceso de compra éste debe ajustarse más a un perfil de comportamiento complejo[2] aunque dependiendo de las familias pueden darse casos de comportamiento de tipo reductor de disonancia cognitiva[3], comportamiento habitual de compra[4] y comportamiento de búsqueda variada[5].

Sobre las fases de decisión hay que seguir primero con un reconocimiento de la necesidad, búsqueda de  la información, evaluación de la misma y sus alternativas, hasta llegar a la decisión definitiva y a un seguimiento posterior. Es necesario observar, asimismo, los factores ambientales, corporativos y organizacionales de las escuelas elegidas, es decir, conocer sus dinámicas internas, su proyecto educativo[6], la filosofía y metodología que imparten[7], el ideario de la escuela[8] la calidad de su enseñanza, el plantel docente que dispone, los detalles e instalaciones[9], las actividades extraescolares que oferta, los tipos de enseñanza que se barajan en la selección (pública, concertada o privada)[10]. También hay que interesarse por el perfil de los alumnados[11], recoger testimonios de otros padres que conocen las escuelas, valorar aspectos de infraestructura y transportes, tiempos de desplazamiento, horarios, si dispone de gabinete psicopedagógico (ayuda al alumno en caso de dificultades de aprendizaje o de comportamiento), tener una visión del ambiente en la escuela, de las conocer las relaciones entre profesores y padres, cómo trabaja el director… Para tener este conocimiento nada mejor que visitar los centros y ver su funcionamiento[12], conversar con los implicados, recoger datos, comprobar, comparar, valorar, ventajas e inconvenientes y finalmente decidir.

Según los estudios de AECOSAN (Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición), la madre es quien tiene la responsabilidad última en la toma de decisiones en el hogar,  rol que repercute en todo lo concerniente a la educación de los hijos. No obstante, la influencia del padre es también determinante, dando a entender que ante la elección de las escuelas, ambos cónyuges son quienes tienen la máxima capacidad decisoria a la hora de elegir la mejor escuela para sus hijos. No existen varitas mágicas que resuelvan la problemática que implica el hecho de elegir la escuela más eficaz para los hijos, tan solo una actitud responsable y reflexiva es la solución más acertada. Por tanto, hay que saber que no existen colegios perfectos sino colegios apropiados para niños concretos. De ahí que lo fundamental sea saber si el colegio elegido es el correcto para nuestro hijo.

Carlos Flaqué Monllonch

NOTAS:
[2] Los consumidores están fuertemente implicados en la compra y ven diferencias importantes.
[3] Cuando el consumidor se encuentra implicado pero no ve grandes diferencias entre las marcas aunque la compra implica cierto riesgo.
[4] Cuando el consumidor con un bajo grado de implicación no ve diferencias significativas entre las marcas. El consumidor busca precios atractivos o importantes promociones de venta.
[5] Cuando el consumidor se implica poco pero percibe diferencias entre las marcas.
[6] Es vital conocer cómo se transmiten los conocimientos: aprendizaje memorístico, participativo, creativo… Saber los puntos fuertes del centro, nuevas tecnologías, materias que imparte y forma…
[7] Es muy importante el compromiso real del centro por una formación integral del alumno: a nivel intelectual (aprender a pensar y expresarse: entender el mundo y buscar la verdad), ético (responsabilidad, respeto, tolerancia), estético/afectivo (sensibilidad, motivación, conocimiento interior) y con sentido de trascendencia (apertura a cuestiones de fondo, espiritualidad, ya sea religiosa, laica o aconfesional). En términos de didáctica: metodologías activas, que estimulen la exploración y la iniciativa, el gusto por pensar, aprender y participar, por aprender de los errores; trabajar en grupo (Jorge Casesmeiro, pedagogo y miembro del Colegio Profesional de la Educación de Madrid).
[8] Los principios ideológicos, morales o religiosos del centro deben estar en sintonía con las ideas de los padres. La familia tendrá claro qué tipo de persona busca educar.
[9] Las instalaciones deben estar cuidadas y adaptadas para los más pequeños, por ejemplo, los cuartos de baño. También es importante el número de laboratorios, las aulas de informática, la biblioteca, el salón de actos, las instalaciones deportivas, si el comedor tiene cocina propia o no, si dispone de servicio de guardería, rutas escolares, así como actividades extra escolares, programas para el verano, si cuenta con un gabinete médico permanente o de enfermería o cómo funciona el departamento de orientación educativa.
[10] Los colegios bilingües concretamente funcionan de maravilla. No se puede descartar esta opción solo por el hecho de ser una enseñanza pública. Los colegios concertados son centros privados que disfrutan de subvenciones públicas, por lo que el coste de las matrículas es inferior al de los privados. Es un modelo intermedio entre la enseñanza pública y privada. Por lo general, solo suelen estar subvencionados los niveles obligatorios (segundo ciclo de Educación Infantil, Educación Primaria y ESO), pero los padres deben financiar el coste de los servicios como transporte escolar, comedor, clases de refuerzo, actividades extraescolares, etc. Se concierta un determinado número de aulas en cada colegio aunque es habitual que el acuerdo afecte a la inmensa mayoría de las aulas. En los centros privados el modelo de educación es financiado por los padres de los alumnos y están autorizados para implantar un ideario de enseñanza propio, siempre que se ajusten a las exigencias que marca la ley. También tienen libertad para establecer sus normas de admisión.
[11] Saber si hay niños extranjeros, su procedencia, y el ratio de niños por clase, por ejemplo.
[12] Los padres busquen referencias directas del centro que les interese. Preguntar a los padres de alumnos, concertar una entrevista con los responsables o profesores del centro para profundizar ir a las «jornadas de puertas abiertas» para que los padres vean el centro en pleno funcionamiento y resuelvan sus dudas in situ. Según Carmen Guaita, la calidad de un centro se determina por una serie de indicadores «cómo son los proyectos que desarrolla, su innovación, los idiomas que imparte, la posibilidad de intercambio de alumnos con otros centros, incluso en el extranjero, la amplia capacidad de las aulas de informática, la importancia que se concede al deporte. Fuente: http://www.abc.es/familia-educacion/20130426/abci-como-elegir-cole-201304251259.html

NESPRESSO Y LAS 22 LEYES INMUTABLES DE MARKETING



Siglos atrás Sun Tzu desarrolló los principios de la estrategia y la táctica militar en su célebre libro El Arte de la Guerra. Gran parte de su contenido y enseñanzas han sido aplicados en distintas campañas militares a lo largo del tiempo. Actualmente no existe empresa en el mundo que no las considere en sus negocios. Años más tarde, Al Ries y Jack Trout desarrollaron 22 leyes “inmutables” de marketing que, en ciertos aspectos, recuerdan a algunos de los consejos que el gran sabio chino nos legó para la posteridad. La finalidad de este trabajo consiste pues en reflexionar sobre la vigencia de las leyes de Ries y Troust poniendo como ejemplo la selección de la marca Nespresso.

Hace tiempo que Nestlé[1] introdujo el primer sistema de café en cápsulas convirtiéndolo en un negocio global de más de 13.450 millones de dólares anuales. No obstante, desde que Nespresso perdió la patente de su sistema[2], la empresa ha tenido que luchar continuamente contra los nuevos contrincantes que le disputan el liderazgo mundial. Cabe recordar que para mantener su firme posicionamiento, Nespresso lanzó sus primeras campañas publicitarias usando la estrategia del endorsement[3]. Actores, como George Clooney y posteriormente Jack Black en tándem, Nespresso ha consiguió cimentar una fuerte imagen de marca con elevados valores de producto y un lifestyle determinado. Desde entonces, el objetivo ha sido siempre mantener la notoriedad de la marca y convertirla en una referencia Premium a nivel internacional. Es por ello, que sus estrategias siempre han buscado diferenciarse de los competidores[4]. A partir de 2012, Nespresso reenfocó sus acciones hacia la fidelización de compradores y hacia el desarrollo de cápsulas con nuevos sabores más aromatizados y exóticos, sin olvidar la comunicación de su propio estilo de vida[5] así como la original distribución del producto[6] y su sostenibilidad[7].

Gran parte del éxito de la marca ha consistido pues, en saber estrechar y mantener los lazos emocionales de los consumidores con la misma, gracias al marketing sensorial y construcción de historias personales (storytelling) al motivar los recuerdos y sensaciones que yacen latentes en cada taza de café[8]. Como consecuencia de un buen producto y a una eficaz gestión emocional, la marca ha sido capaz de generar clientes y fidelizarlos hasta convertirlos en fans. En base a ello, puede decirse que Nespresso ha cumplido y sigue haciéndolo con la mayoría de las leyes citadas por los autores Al Ries y Jack Trout, a excepción de la ley de la perspectiva, la ley del bombo y la ley de la extensión de la línea. Veamos cuáles y cómo.

LEY DEL LIDERAZGO. La marca ha sido capaz de vencer todos los obstáculos aportando sabios conocimientos y acciones. Por los diferentes atributos y valores aportados con el producto, el gran público ha considerado la marca como la mejor de todas. Su entrada en la mente del consumidor ha sido muy fiabilizadora logrando convencerle a pesar de no ser la marca más barata. Vivimos en un mundo donde la imagen domina las emociones de los targets por lo que una buena estrategia emocional es clave para posicionarse como líder innovador venciendo todo tipo de obstáculos, en especial los iniciales que tuvo la marca.

LEY DE LA CATEGORÍA Y LEY DE LA DIVISIÓN. Nespresso pertenece al grupo Nestlé, una gran compañía con diferentes marcas de productos dentro de la categoría del café, como Nescafé, Brasilia, etc. Como consecuencia de ello, la imagen de Nespresso se refuerza gracias a la excelente reputación que tiene el gigante suizo, sus diferentes líneas y recursos. Dentro de la categoría, Nespresso es capaz, por tanto, de ofrecer productos en base a una segunda alternativa más popular denominada Dolce Gusto; con esta división, cubre otras expectativas y nichos de mercado.

LEY DE LA MENTE Y LEY DE LA PERCEPCIÓN. Nespresso ha sabido crear una imagen concreta en la mente de los consumidores y así obtener una percepción muy determinada de la marca. Ha sabido llegar antes que nadie y ha logrado dejar su huella en el momento preciso, especialmente al saber usar la emotividad de forma muy inteligente. De ahí que cuando se pregunta a los clientes sobre las capsulas de café éstos las asocian inmediatamente a la marca Nespresso.

LEY DEL ENFOQUE (CONCENTRACIÓN) Y LEY DE LA EXCLUSIVIDAD. Los esfuerzos del marketing se han concentrado en parte en encauzar la marca Nespresso hacia dos palabras clave: Café Premium. Esta combinación se ha reforzado con la incorporación del eslogan corporativo: What Else?[9] (Qué Más) el cual resume por sí mismo todos los elementos que debe contener la experiencia del café perfecto: exclusividad y sostenibilidad, calidad incomparable, conocimientos técnicos, puntos especiales de venta, innovadores servicios, variedad creativa y… mucho más (What Else?). ¿Qué más se puede pedir de un café?

LEY DE LA ESCALERA Y LEY DE LA DUALIDAD. Los compradores crean una escalera imaginaria de marcas en su mente. Las empresas de marketing deben averiguar en qué peldaño se sitúa la marca y desarrollar las estrategias que se adapten mejor desde esta posición.  Nespresso ha ido tejiendo una serie de parámetros emocionales que se han adueñado de la capacidad electiva de los consumidores. Ha sabido acotar la pugna a dos, la suya aportando valores propios y lifestyle y las marcas blancas que luchan por ganar ventajas por precio.

LEY DE LO OPUESTO. A veces no es cuestión de ser el mejor, sino en descubrir las propias esencias que hacen que una marca sea elegida por sus oposiciones frente la competencia; por ejemplo, no dar la imagen de un producto mediocre o de supermercado. Nespresso ha apostado por un producto claramente diferenciado: el Premium enfocado a un público más selectivo y Dolce Gusto orientado a una cuota de mercado más popular.

LEY DEL SACRIFICIO. La marca no persigue atraer a todo el mundo. Evita los continuos cambios de objetivos. Es fiel a una línea de productos: las capsulas de café y las cafeteras. Sacrifica la cantidad por la cualidad pero no escatima en aumentar poco a poco su abanico de sabores y su estrategia de motivaciones emocionales. Ambas posturas son clave en un mercado muy entregado al consumo de café.

LEY DE LOS ATRIBUTOS. Nespresso posee valores y atributos propios de un producto de éxito: ser pionero, ofrecer calidad, exclusividad, diseño y sabor, disponer de gran variedad y poseer canales de distribución originales: boutiques, web y ciertos puntos de venta en centros comerciales. Además, es capaz de brindar un estilo de vida asociado a una imagen de gran nivel sin dejar el aspecto ecológico de sus productos.

LEY DE LA FRANQUEZA (SINCERIDAD). Nespresso no engaña, no vende humo, es sincero con sus campañas en relación a lo que ofrece. No es barato pero es el mejor. Es asimismo el precursor, distinto y bellamente variado. No ofrece declaraciones directas. Ofrece su producto y servicio sin presiones. Por ello, es una marca que provoca una aceptación casi instantánea en la mente del cliente potencial  así como una fidelización casi adictiva en la mente del cliente real.

LEY DE LA SINGULARIDAD Y LEY DEL FRACASO. Justamente por ser singular es lo que permitió a Nespresso dar un golpe audaz y único conquistando el mercado del hogar cuando en los 90 su presencia estaba abocada al fracaso. Su novedoso punto de giro evito una completa caída[10]. En consecuencia, el fracaso nunca fue visto como tal sino como un estímulo para cambiar de camino.

LEY DE LO IMPREDECIBLE. La marca ha sabido aprovechar las tendencias y cambios del momento, generando incluso una moda dentro del mundo clásico del café. Esto ha despertado impredeciblemente la aparición de imitadores, generando un antes y un después. Nespresso ha sido el máximo responsable de este cambio de actitud y mentalidad.

LEY DEL ÉXITO. La arrogancia del éxito no ha sembrado divinidad en Nespresso. La marca ha triunfado pero no ha perdido su contacto con la realidad. Sigue tocando de pies en el suelo y mantiene su cercanía con los clientes. Su capacidad de innovación es constante. Siempre busca nuevas fórmulas para mantener y ampliar sus mercados. Gracias a ello mantiene el éxito.

LEY DE LA ACELERACIÓN. La marca no agota del todo la satisfacción de sus clientes. Evita quemar el producto. Es fiel a aquellas acciones que se construyen sobre las tendencias y no sobre novedades. Por eso busca siempre generar nuevas expectativas hacia su consumo. Crecer demasiado supone riesgos hacia el producto y facilita la saturación del mercado. Nespresso regula sabiamente la tendencia de tomar café aportando cada vez y a  su justo tiempo, las nuevas sensaciones y aromas.

LEY DE LOS RECURSOS. Nespresso siempre ha contado con un amplio respaldo empresarial. La idea inicial siempre fue buena pero precisaba de su tiempo, recursos y avances en investigación para mejorar las máquinas que permitieran dar el gran salto. Con el dinero bien invertido en una buena estrategia de marketing se logró que el proyecto alcanzase por fin el gran éxito.

[1] “Los productos Nespresso se basan en un sistema de cápsulas individuales que contienen café molido y máquinas específicas que son capaces de producir el café a partir del contenido de la capsula. La historia de Nespresso se remonta a 1986. En un principio la marca solo estaba dirigida a las oficinas, dejando de lado a los hogares, ya que los sistemas tradicionales de hacer café en casa eran mucho más económicos. Pensaban que las oficinas no iban a fijarse en el precio sino que iban a centrarse más en sus características: una forma de hacer café de calidad en la oficina de forma rápida y limpia. Sin embargo, esta idea no tuvo mucho éxito, ya que el segmento al que se dirigían era muy pequeño. A Nespresso no le salía rentable el negocio, así que dejo de producir y estuvo a punto de quebrar. A pesar de todo, Nespresso vuelve a la carga en los años 90, con una nueva estrategia. Deja de dirigirse solo a las oficinas para hacerlo también a los hogares. Una capsula de Nespresso puede valer de media unos 33 céntimos, puede parecer caro ¿verdad? Pero la realidad es que la gente las compra, y las ventas de Nespresso no dejan de aumentar anualmente. Pero ¿Por qué las personas pagan tanto por un café? Son las claves de sus estrategias: calidad, innovación, buena imagen de marca, servicio al cliente en las tiendas, sostenibilidad y valores emocionales”.

[2] La patente de las cápsulas Nespresso perdió su monopolio en 2012 por lo cual otras marcas podían ya comercializar cápsulas compatibles con las cafeteras Nespresso.

[3] “Endorsement es una actividad de marketing muy cercana al patrocinio. La empresa contrata los servicios de un artista, músico o deportista de élite para servir de maniquí en vida de sus productos. El deportista/artista/músico se compromete a llevar productos de esa marca en las situaciones pactadas en el contrato. Lo más normal es que ambas partes firmen otras vinculaciones publicitarias (grabación de anuncios publicitarios, reportajes fotográficos para publicidad gráfica, etc.” (Wikipedia).

[4] Senseo, Lavazza Blue, Illy, Tassimo y marcas más populares como Bellarom, Dolce Gusto, L’Arome Expresso…

[5] Diseño, elegancia, glamour, exclusividad, innovación, búsqueda de la perfección, modernidad, sencillez y pasión por el café.

[6] “Nespresso propuso una marca que sugiere no sólo un café, sino una experiencia que representa a “todos los cafés de calidad”. Las motivaciones principales para el consumo del café a nivel global son el gusto/placer que provee la experiencia de tomar una taza de café y el criterio personal. Nespresso propone como mensaje principal de su marca el concepto de “The ultimate coffee experience” transmitiendo el mensaje de que cada taza de Nespresso asegura un momento máximo de disfrute cada vez que se consume. Las boutiques de Nespresso (otro punto de contacto con el cliente) son exclusivas, situadas en lugares privilegiados de las grandes capitales europeas y proporcionan un ambiente selecto, exclusivo que representa calidad hasta el más mínimo detalle. Todo colabora hacia conseguir esa experiencia única e inigualable”. 

[7] Sistemas de recogida de las capsulas usadas para aumentar la capacidad de reciclaje, uso de materiales fácilmente reciclables y que disminuyan la huella del dióxido de carbono. “También cabría destacar la relación con los productores y diseñadores de las máquinas de café Delonghi, Krups, Miele, Siemens e incluso Porsche son empresas punteras tanto en diseño como en innovación. Una gran parte del éxito de Nespresso es gracias a la gestión efectiva de estos intermediarios que son parte de la cadena de valor”. 

[8] Recordemos el despertar de la memoria afectiva que detalló Marcel Proust en su obra En busca del tiempo perdido.

[9] “Con este eslogan se quiere vehicular una imagen de café de lujo y de gusto, y decir al mismo tiempo expresar que la vocación de la marca es hacer buen café, es decir, que son profesionales de este producto y lo hacen mejor que los demás”. 

Carlos Flaqué Monllonch
Articulo publicado por la Universidad Internacional de la Rioja.

lunes, 19 de diciembre de 2016

WALTER MURCH, EN EL MOMENTO DEL PARPADEO


Tal como refleja su título, estamos ante un libro donde la visión humana abandona lo que ve y cambia hacia una realidad completamente diferente, como el reflejo inconsciente del parpadeo ocular. La vida deja de ser por un instante lo que es y se condensa en breves intervalos donde el tiempo y el espacio se cierran y se contraen para marcar ritmos diferenciados. Este juego de constantes variaciones es lo que configura el encanto del montaje, una sutil manipulación que transforma una historia cinematográfica en algo comprensible y atractivo. Como dice Sean Pean, la destreza del editor evita que el director se suicide. En esta magia reside la esencia final del cine.


Walter Murch es un autor que nos sumerge en un mundo donde las articulaciones más sublimes son posibles y la fusión de lo inservible o lo útil adquieren significado. Son aspectos del cine que los espectadores suelen desconocer, porque su desarrollo se basa en un cruce veloz de frames que convierten la visión de un film en un simple proceso de consumo visual. De ahí la importancia de comprender que una película es más que un progreso lineal y continuo. Un film trata de desarrollar una narrativa que se construye a si misma sobre distintas grabaciones, cortes y montajes. Este punto de arranque deduce que la complejidad del cine va más allá de las cámaras de rodaje y de los actores. Por tanto, editar no consiste meramente en acoplar las escenas de una película como si de un collage se tratara, ni tampoco consiste en pegar los fotogramas de manera caprichosa. Su laboriosa actividad consiste en dejar ver las vías coherentes y necesarias para unir todos esos fragmentos bruscos e inconexos, con el fin de dotarles de un sentido capaz de narrar una historia completa, ordenada, coherente y entendible.

Gracias a su enorme experiencia profesional, Walter Murch acerca al lector hacia un complejo universo llamado montaje cinematográfico, que no es más que un entramado incógnito donde los patrones inteligentes se vinculan para lograr una arquitectura fílmica ligada y con sentido. Para lograr ese cometido, el corte y su control, se convierten en la gran pieza maestra que “dulcifica” ese paso brusco entre el espacio y el tiempo. En consecuencia, Murch admite que el corte perfecto debe expresar la emoción del instante, lograr que el argumento progrese, plasmar el momento decisivo, matizar la trayectoria de la mirada, potenciar la situación que se está desarrollando y mantener el punto de interés del espectador. Asimismo, debe respetar la gramática bidimensional de la fotografía y venerar el encadenamiento tridimensional del espacio donde se emplazan los actores y la relación que se despliega entre ellos. Es por ello, que el editor debe emplear los instantes adecuados y ajustarlos a esos criterios, independientemente de los esfuerzos y condiciones del rodaje y de sus costes económicos. Controlar todo eso requiere tener muy claro el ritmo y la velocidad de la narración audiovisual y su desarrollo argumentativo. El control emocional del film y la aplicación de los momentos de mayor o menor intensidad, serán los puntos que marcarán la evolución de la película y del espectador. En este sentido la figura del editor es fundamental.

Algunos directores de prestigio sienten todavía aquella romántica nostalgia por las formas manuales del montaje. Sin embargo, la llegada de las nuevas tecnologías electrónicas y digitales ha supuesto un aparcamiento, prácticamente definitivo, de los artesanos empalmes que realizaban las expertas operarias y los sistemas mecánicos como las moviolas. Hoy en día, programas digitales como Avid, Lightworks o Final Cut Pro… son los responsables de la edición dinámica de las imágenes en un film. Digitalmente hablando, es importante saber que, una vez se ha rodado y procesado la película, ésta se digitaliza y se registra en un ordenador. Para mantener un orden que facilite la selección y la fusión el montaje, todos los fotogramas de la película se codifican de manera para que el editor pueda usarlos cuándo y dónde crea más oportuno. Este control es imprescindible para no perder la ordenanza estructural del film.


Dado que las imágenes que componen una película pueden combinarse de mil formas distintas, los nuevos sistemas informáticos facilitan el trabajo de editaje. Ofrecen una mayor rapidez a costes más reducidos y un menor uso de recursos humanos. La facilidad de acceso y la inclusión de los efectos especiales de generación electrónica, son también aspectos determinantes que se ofrecen gracias a la alternativa digital.

Es por ello que digan lo que digan, los avances tecnológicos en el cine son el resultado de muchos años de esfuerzos hacia nuevas formas de proceder y mejorar. Debemos tener en cuenta que vivimos en una sociedad donde la velocidad parece haberse apropiado de todas las cosas. Existe un ansia para obtener la máxima información en el mínimo tiempo, sin importar la calidad y profundidad de los contenidos. Esta alocada sensación, genera problemas diversos que terminan en la gestación de errores y superficialidad. El montaje cinematográfico no escapa a ello ya que en el mundo de la edición cinematográfica lo más importante no es la velocidad sino saber ajustar adecuadamente el ritmo que exige cada secuencia y film. Como buen ejemplo de ello se pueden ciertos pasajes de las películas Matrix o 300 Rise of an empire, donde se determinan ciertas fases que absorben al espectador bajo un trepidante cambio de planos, ritmos y velocidades, sin que por ello se pierdan los detalles que se pretenden narrar. En este sentido Murch advierte que la velocidad, el detalle de la imagen y el tamaño de la misma, pueden afectar el ritmo de la película si el ajuste en el montaje no es el correcto. Lograr este equilibrio no es fácil. Cabe recordar que los editores trabajan sobre pantallas de pequeños monitores y eso puede provocar pérdidas importantes de información. Editar una película a tamaño reducido no es lo mismo que hacerlo sobre el tamaño de una gran pantalla de cine.

Para terminar cabe recordar las palabras del magnífico John Huston: la película perfecta es como si se desarrollara detrás de tus ojos y tus ojos la proyectasen, de modo que vieras lo que deseabas ver. El cine es como el pensamiento. Es el arte más cercano al proceso de pensar. En efecto, el parpadeo de los ojos facilita la transición de cambios de realidad, de manera que la estructura mental puede procesar la información a ritmos rápidos, rítmicos y adecuados. Los cortes en el montaje actúan de forma similar. El espectador acepta estos cortes porque se parecen a las imágenes yuxtapuestas que expresan diversos procesos mentales como vivencias, recuerdos y emociones. El montador debe saber plasmar estos instantes bajo el soporte del celuloide y sin desvirtuar la evolución de la narración fílmica. Bajo una cadencia de ritmo fluido, el editor irá descifrando los enigmas de la película conduciendo al espectador hacia una solución de la historia, tal como le ocurre al personaje de Gregory Peck en la película Recuerda. En esta creación, Alfred Hitchcock, muestra como las imágenes yuxtapuestas del inconsciente del protagonista, reconstruyen una realidad invisible que reflejan el sentimiento de culpa que sufre el paciente  por la muerte de su hermano. 

Carlos Flaqué Monllonch


Artículo publicado en Blogs de la Universidad Internacional de la Rioja 

viernes, 16 de diciembre de 2016

EVGENIJ SOLOVIEV, ENTRE LO REAL Y LO IRREAL


Evgenij Soloviev es un jovencísimo artista que fluye como la sangre que alimenta esa nueva ola de arte post-soviético que poco a poco va conquistando el mercado internacional. Nació en Nizhni Novgorod, la quinta mayor  ciudad de la Federación Rusa. Estudió un postgrado en la universidad de Marketing tras finalizar sus estudios de Diseño Gráfico. Sus imágenes son una mezcla de sentimientos de soledad, desesperación y paz mental, estados que muestran en el fondo paisajes épicos insostenibles en toda la realidad cotidiana. Mucha gente piensa que estos sentimientos son pérdidas de uno mismo, sin embargo, son todo lo opuesto, aparecen como puertas para conocer cómo somos y a dónde vamos.

Su capacidad artística consiste en lograr crear escenarios surrealistas e inquietantes gracias a una impecable técnica y una gran dosis de imaginación. Sus escenarios son como sueños que nos conducen a otras dimensiones, planos más allá de los sentidos perennes de los cuales es difícil salir. Son viajes psicológicos, que buscan respuestas más allá de lo absorbible. Luz, composición, concepto, perspectivas, fugas arquitectónicas, encuadres inversos, nubes, espacios abiertos, ingravidez, un abanico de variables que se mezclan para construir ese mágico universo surreal que te clava la imaginación hacia caminos infinitos.

Para el autor, la elección del software es un uno de los puntos importantes si se quiere alcanzar una buena manipulación fotográfica. Soloviev usas diversas cámaras y posteriormente digitaliza los resultados a través de Photoshop, Corel Painter, Lightroom y Cinema 4D, hasta lograr ese punto mágico que te evapora hacia su universo.

El Cinema 4D es un software de creación de gráficos y animación 3D que permite un modelado avanzado de figuras y objetos de todo tipo. Soloviev utiliza este programa para la creación de los diversos elementos arquitectónicos que aparecen en sus imágenes. La representación de todo el conjunto gráfico toma mucho tiempo, ya que es necesario afinar los cuerpos para que sean similares dentro de la imagen final. Por tanto, no el trabajo digital no es tan simple como ciertos detractores argumentan. La Fotografía nunca termina tan solo en la cámara. La Fotografía es una escena sin final, una reelaboración constante que implica la acción interdisciplinar de múltiples materias constantemente. 

Si bien es cierto que la Fotografía ha perdido actualmente esa función inicial que la caracterizó en sus primeros tiempos de desarrollo, la manipulación digital ha permitido acceder a niveles diferentes que de otra manera serían imposibles. Las propias limitaciones técnicas de la fotografía tradicional han ido marcando la necesidad de evolucionar y descubrir nuevas aplicaciones y conexiones con otras disciplinas y aportaciones diferenciales. No obstante, no hay que olvidar que las extensiones creativas y artísticas que emplearon los pioneros fueron también rebasadas por la invención de nuevas formas de ver y proceder las imágenes.

Hoy en día, vivimos encerrados en este vasto mundo de consumos y procesos industriales masivos, un enjambre en el cual la Fotografía ha cambiado su orientación y funcionalidad. Es lo que ocurre en cualquier actividad profesional, la tecnología obliga a incorporar nuevos sistemas a las clásicas formas de hacer las cosas. Nada es ya como fue y por eso hay que entender las nuevas formulaciones que la sociedad impone.

Pero seguir el juego tecnológico no significa morir artísticamente ni caer en la pérdida de valores artísticos, sino simplemente disponer de un punto de giro como consecuencia de ese cosmos digital que se ha adueñado de nuestra forma de operar. La vida moderna implica una actitud “pasional” e innovadora hacia las recientes aportaciones digitales. Es por ello que debemos entender y respetar la manipulación fotográfica porque ella viene haciéndose desde que la Fotografía irrumpió en la historia, bien con retoques de pincel, lápices, anilinas, difuminados  y gomas. A partir de aquí hay que comprender que el arte encierra los trabajos de los artistas clásicos y de los nuevos artistas digitales, como es el caso de Soloviev:

Básicamente las imágenes aparecen en mis ojos cuando me levanto por la mañana y tomo nota de esas ideas en una hoja de papel. A veces escuchar música me afecta y me conduce a ciertas ensoñaciones. Quizás la mayor influencia es el trabajo de Robert y Shana ParkeHarrison en The Architect’s Brother. También me gusta la fotografía de Scott Mutter y Jerry Uelsmann.

Soloviev es un artista que desafía la gravedad de las imágenes, colocando al individuo dentro de un juego sin fronteras entre la vida cotidiana y la libertad. Por ejemplo, el administrador del tiempo es una imagen que sintetiza esa ingravidez del mundo real frente al individuo que busca su libertad perdida: es el niño que sueña con ser algún día alguien. Los trabajos de Soloviev se centralizan en la relación de tamaños, entre el ser y la realidad bajo perpetua traslación y estaticidad, bajo movimiento que se elastiza hacia la transmutación. Para Soloviev el ser está reducido ante la inmensidad de lo real, pensando, buscando respuestas tras contemplar el universo ante sus ojos, ante sí mismo. Sus obras son un puro viaje surrealista.

Dada su edad, su obra no es excesivamente abundante, pero estamos ante un virtuoso que confiere una incursión magistral entre el surrealismo y la Fotografía, trazando una filosofía nueva entre lo pequeño y lo enorme, entre la persona y la inmensidad que lo aplasta e ignora. Cuando se entiende esto, el hombre deja de ser el centro del mundo (superación del antropocentrismo) y pasa a ser una ínfima parte de la gran estructura que lo envuelve. En su decreciente corporeidad, lucha psicológicamente por la supervivencia, con el fin de entregarse al Cosmos y alcanzar sus sueños. Lo increíblemente pequeño y lo vasto acaban encontrándose como si un gran círculo se cerrase. La concepción del mundo se invierte y de forma extraordinaria el ser accede a su esencia; es la grandeza de lo finito frente a lo infinito.

Esa ruptura opera en un espacio que permite la constitución del mundo. Se trata de la revelación de una realidad absoluta, que ha permanecido oculta muchos siglos y que el psicoanálisis ha logrado entender. Al igual que el hombre primitivo, o el hombre desnudo ante las estructuras sociales modernas, los seres de Soloviev organizan su orbe, reactualizando el pasado primordial de la creación como un encuentro de sí mismo hacia la conquista de un vasto territorio hiperdimensional.

Como conclusión cabe decir que no es fácil analizar las obras de ciertos autores. Son creadores inusuales que prescinden de la realidad común y bucean en el alma humana, usando símbolos, traslaciones, regresiones y todo tipo de referencias arquetípicas. De ahí que para entenderlos deba recurrirse a esa inmersión psicológica y filosófica que a veces puede resultar extraña, compleja e incluso inaccesible. Pero Soloviev es así, un misterio que escudriñar, como lo han sido, en otras artes, pintores como Dalí, Magritte, Jackson Pollonch o los mismísimos suprematistas. Lo importante es abrir la mente, observar y dejarse ir por las sensaciones que emanan de las obras, es decir, dejar fluir los pensamientos sin condiciones, ni morales ni sociales, hasta alcanzar este estado nirvánico de plena fusión entre los distintos planos de la existencia real y la existencia personal, entre el Yo liberado de la moral y de los mecanismos de defensa.

Carlos Flaqué Monllonch













Artículo publicado en la revista "Luz y Tinta" número 34 (páginas 50 a 54)

domingo, 7 de abril de 2013

"LA CIUDAD SE LEVANTA", ¿FUTURISMO O INVENTIVA?

La Ciudad se Levanta, Umberto Boccioni. Óleo (1910)

Grandes masas agitadas por el trabajo, por el placer o por la revuelta: cantaremos a las marchas multicolores y polifónicas de las revoluciones en las capitales modernas, cantaremos al vibrante fervor nocturno de las minas y de las canteras, incendiados por violentas lunas eléctricas; a las estaciones ávidas, devoradoras de serpientes que humean; a las fábricas suspendidas de las nubes por los retorcidos hilos de sus humos; a los puentes semejantes a gimnastas gigantes que husmean el horizonte, y a las locomotoras de pecho amplio, que patalean sobre los rieles, como enormes caballos de acero embridados con tubos, y al vuelo resbaloso de los aeroplanos, cuya hélice flamea al viento como una bandera y parece aplaudir sobre una masa entusiasta. Es desde Italia que lanzamos al mundo este nuestro manifiesto de violencia arrolladora e incendiaria con el cual fundamos hoy el FUTURISMO.

Filippo Tommaso Marinetti, Fragmento del Manifiesto Futurista
publicado en "Le Figaro", 20 de febrero de 1909.


Filippo Tommaso Marinetti

Por su gran tamaño, estamos ante una gigantesca obra de arte que sintetiza parte de los principios del manifiesto futurista de 1909. Representa una síntesis de un nuevo estilo de vida condensada como una metáfora de las fuerzas motrices físicas que mueven a los seres vivos.  Se observa la construcción de un edificio nuevo que representa la complejidad de una vorágine que se mueve por sí misma. Los colores son atrevidos, violentos y espectaculares, pasando de los tonos luminosos de los trabajadores hasta las sombras oscuras del caballo central. La vida es construcción y contraste, luz y sombra, color y expresividad. Los caballos se alzan como símbolo de juventud, de potencia pura, nobleza inteligente y valor bravo. El poder aparece como eje central, representado por la expresividad del caballo enrojecido, que ensalza la masculinidad como factor de trabajo, dominio y control. Curiosamente, Boccioni murió como consecuencia de una caída de caballo. Ironías de la vida. 

La monumentalidad de la obra deshace al espectador en una caótica bruma, apoderándose de su alma como el monstruo que engulle a la víctima. Destaca como impulso mayor la sensación de tensión, velocidad, lucha, agitación y revolución, conceptos principales que se entremezclan en el seno de un ciclón urbano sin fin, una espiral que nace en un punto y se desarrolla hacia un éxtasis de movimiento agresivo. Es una clara adoración al esfuerzo del trabajo humano, a la emergencia de lo nuevo como una bestia que devora una sociedad caduca. La aplicación audaz de los colores intensos, deriva hacia una pasión desenfrenada que se refleja en los movimientos rápidos y enérgicos del pincel. La pintura, se mueve como un tsunami alrededor del lienzo, mezclándose en una orgía multicolor que redibuja las formas en un periplo de perpetua dinámica. Nervio, rabia, intensidad, vinculados como un cúmulo explosivo que arranca de la psicología de las sensaciones fuertes (impresionismo). La imagen segrega zumos propios, ruge como una gigantesca maquinaria que no cesa. Se detectan perspectivas múltiples en la composición global, confiriendo a la obra una híper dimensionalidad diferencial y una completa desintegración de la forma. Sobre los principios del Manifiesto Futurista (1909) cabe decir que se aplican los números:

El 1 peligro, energía, temeridad). El 2 (coraje, audacia, rebelión). El 3 (movimiento agresivo, insomnio febril). El 4 (velocidad). El 7 (lucha, carácter agresivo, violencia arrolladora e incendiaria). El 8 (derribar lo imposible en pos a una velocidad omnipresente). El 9 (da la sensación de estar en el corazón de una batalla). El 10 (no se detecta feminidad, es un canto a la dureza masculina). El 11 (masas agitadas por el trabajo, revuelta, marchas multicolores y polifónicas de las revoluciones en las capitales modernas). No detecto claras referencias inventadas.

La globalidad ofrece un efecto de vibración perpetúa que sacude la visión del espectador. Los estados anímicos surgen como relámpagos de luz, espirales y líneas verticales u onduladas que se colocan fusionadas en un punto centrípeto que se expande. Se manifiesta un resurgimiento de lo irracional, la exaltación de la euforia, patriotismo y glorificación del acto agresivo. En definitiva, es el levantamiento de la metrópolis, el latido del estruendo, entendidos ambos como expresión colectiva de fuerzas sociales bajo un espacio multisensorial en el tiempo y un sonido imaginario, donde la representación del movimiento se basa en la multiplicación de las posiciones, la plasmación de las líneas de fuerza e intensificación de la acción.

Carlos Flaqué Monllonch.-