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jueves, 10 de marzo de 2022

TRIBUTO A MARK LANEGAN, LA VOZ MÁS SUBTERRÁNEA DE SEATTLE


La vida es un proceso que puede quebrarse en cualquier instante. No importa a qué edad. De ahí que deba tener sentido. Para ello, nada mejor que dejar un legado cuando el proceso se detiene y abandonas la vida. Es lo que ocurre cuando los artistas y muchas personas expiran, marchan, pero siguen permaneciendo gracias a sus contribuciones. Como con tantos otros, es lo que ha ocurrido con Mark Lanegan, la desgarrada voz de Seattle cuya vida ha finalizado repentinamente a sus 57 años de edad. Su muerte a sobrecogido el universo del rock, pero su valiosísimo legado sigue estando entre nosotros.

Mark Lanegan nació en Ellensburg, Washington (Estados Unidos) un 25 de noviembre de 1964, el mismo año que dio luz a formaciones legendarias como Lynyrd SkynyrdThe KinksThe ByrdsThe Moody BluesAlice Cooper y The Velvet Underground. Sin duda, un año lleno de cosechas inolvidables y acontecimientos irrepetibles.

Lanegan comenzó su andadura musical en 1984 cuando decidió fundar Screaming Trees, la banda grunge formada por los hermanos Gary Lee Conner y Van Conner y Mark Pickerel como incorporación posterior. Inquieto por naturaleza, Lanegan inició, al mismo tiempo, su carrera en solitario y su primer disco, The Winding Sheet (1990), fue considerado por Dave Grohl (batería de Nirvana), como «uno de los mejores discos de todos los tiempos». Este disco contiene, asimismo, la valiosa colaboración de Kurt Cobain de Nirvana.

Dado su carácter polifacético y por encontrar nuevas formas musicales, Lanegan continuó colaborando con otros artistas, como Lead Bell (cantante de blues) y Layne Staley (Mad Season y Alice in Chains). Tras la disolución de The Screaming Tress (año 2000), Lanegan se unió a Queens of the Stone Age apareciendo en cinco de sus álbumes: Rated R (2000), Songs for the Deaf (2002), Lullabies to Paralyze (2005), Era Vulgaris (2007) y Like Clockwork (2013). Tres años más tarde (2003) decidió colaborar con The Gutter Twins, Greg Dulli (de Afghan Whigs), Isobelle Campbell (Belle y Sebastian), Melissa Auf der Maur, Martina Topley Bird, Creature with the Atom Brain, Moby, Bomb the Bass y Soulsavers.

Lanegan llegó a publicar 14 discos de estudio en solitario, siendo el primero The Winding Sheet. Posteriormente siguieron Whiskey for the Holy Ghost (1994), Scraps at Midnight (1998), I’ll Take Care of You (1999), Field Songs (2001), Bubblegum (2004), Blues Funeral (2012), Imitations (2013), Black Pudding (2013 con Duke Garwood), Phantom Radio (2014), Gargoyle (2017), With Animals /2018 con con Duke Garwood), Somedody’s Knocking (2019) y Straight Songs of Sorrow (2020). Su discografía contiene, además, varios directos, remasterizados y remixes.

Pero al margen de su trabajo como artista, la vida de Lanegan siempre estuvo repleta de agitados abismos, experiencias que dejaron una marca profunda en su estilo de música y letras. Según cuenta en su libro Sing Backwards and Weeps: «De crío era un jugador compulsivo, un alcohólico iniciado, un ladrón y un demonio de la pornografía. A los dieciocho años ya poseía un largo historial de delitos, como allanamiento de morada, robo en comercios, posesión de estupefacientes, vandalismo, fraude de seguros y 26 cargos por consumo de alcohol como menor. Quería emoción, aventura, decadencia, depravación, es decir, cualquier cosa para vivir todo».

Mark Lanegan ha abandonado esta vida hace escasos dias, dejando tras de sí un tremendo legado de discos y canciones inolvidables que nos recordarán que todavía sigue presente esa áspera y profunda voz cavernosa que surgió del corazón de Seattle, cuna de empresas como Boeing, Microsoft y Amazon y, cómo no, la metrópolis que vio nacer al grunge y a sus emblemáticas estrellas, entre ellas la de Mark Lanegan. Sigue brillando allí donde estés.

Carlos Flaqué Monllonch

Articulo completo publicado en Crazyminds

jueves, 18 de noviembre de 2021

CRÍTICA DISCOGRÁFICA: DAVE GAHAN & SOULSAVERS - "IMPOSTER"

Los años no pasan fortuitamente y con el paso del tiempo todo se acomoda. La rutina y el cansancio aparecen dejando aflorar una huella que amenaza lo que parecía imperecedero. Cuando esto ocurre, se pierde la frescura que permite marcar la diferencia. Entonces no queda otra que cambiar de dirección. Es el camino a seguir para hacer otras cosas. Probablemente es lo que quiso reflejar tiempo atrás Dave Gahan cuando afirmó en el diario El Confidencial: Si escoges hacer siempre lo mismo, día tras otro, la existencia se convierte en algo excesivamente seguro y acomodado. Depeche Mode se ha vuelto una banda excesivamente cómoda. Salir de ella ayuda a regresar, a tomar otras direcciones. Con Soulsavers se ha creado esa nueva química que permite experimentar cosas nuevas.

Imposter es una palabra inglesa que traducida al castellano, significa Impostor. La RAE define el vocablo como la persona que se atribuye falsamente algo, que finge o engaña con apariencia de verdad o suplanta a otro haciéndose pasar por quien no es. Curiosamente esta palabra es la que utiliza Gahan y Soulsavers (los salvadores del alma) para dar forma a su nuevo trabajo.

Es por ello que Imposter a simple vista parece un título muy fuerte para designar un disco de versiones, sin embargo, hay que entender ese título con matices. En primer lugar, se trata de un trabajo de canciones no propias pero que son interpretadas por otro (Dave Gahan) en su propio estilo. En segundo lugar, son temas que representan una parte de su vida que queda reflejada en esa selección de temas. Y, en tercer lugar, el disco es un testimonio directo de lo que en Psicología se conoce como Síndrome del Impostor, un fenómeno que ha acompañado al inconsciente de Dave durante mucho tiempo por haber sido el intérprete vocal de otros compositores, como Martin Gore, el principal creador de los las canciones de Depeche Mode. Respecto a eso, Gahan lo dejó muy claro en la revista Rolling Stone:

Durante mucho tiempo me he sentido un impostor. Siempre he sentido que no pertenezco. Creo que eso es algo que todos sentimos en algún momento de nuestras vidas. Ahora no me molesta sentirme así pero creo que cuando era más joven me era muy difícil navegar el camino para sentir que podía pertenecer. Ahora me cuesta mucho menos porque entiendo que todos luchamos para sentirnos amados, aceptados y ver que pertenecemos a algún lado o alguien. Es una yuxtaposición entre quien soy en mi vida cotidiana y quién soy como artista. 

Partiendo de esto vemos que todo queda entrelazado dentro de una catarsis de temas muy escogidos y que hacen aflorar los propios fantasmas que han atizado la vida de Gahan a lo largo de los años. Son canciones que reinterpretadas por el propio protagonista se envuelven a través del sonido de esos salvadores del alma Soulsavers. La meta consiste pues en liberarse de ese Síndrome del Impostor y renacer como autor propio libre de fantasmas, una sensación que ha reafirmado para Variety:

He estado actuando en escenarios durante muchos frente a la gente, y ha habido muchas ocasiones en las que no es del todo cómodo y en las que me he sentido como un impostor (…) Como cantante e intérprete, siempre trato de llegar al punto en el que ya no me importa lo que piense, solo estoy actuando y cantando una canción (…) Creo que esto es cierto para muchos artistas. Actuar siempre ha sido una gran parte de mi vida, pero muchas veces lo cuestiono. ¿De verdad soy yo? ¿Eso es lo que soy? ¿Eso es lo que hago? ¿O es una especie de disfraz? 

Visto esto, Imposter es el tercer álbum en solitario de Dave Gahan y un claro sucesor de anteriores trabajos como The Light The Dead See (2012) y Angels & Goshts (2015), ambos creados también con la colaboración de Soulsavers, la nueva formación que acompaña a Dave en sus discos en solitario. Esta formación estadounidense está compuesta por Rich Machin e Ian Glover cuyo sonido electrónico downtempo se fusiona con influencias de rockgospelsoul y country, una mixtura completa que da forma sónica a los nuevos proyectos de Gahan.

Como arquitectura sonora, Imposter se compone de diversas versiones que en su día fueron popularizadas por artistas de la talla de Cat PowerAretha FranklinNeil YoungPj HarveyBob DylanGene ClarkMark LaneganLinda RonstadtElvis CostelloNina SimoneJeff BuckleyNat King ColeSammy Davis JrJudy GarlandMichael JacksonElvis PresleyWillie Nelson y Pet Shop Boys, entre algunos más.

El álbum fue grabado en los estudios Shangri-La de Malibú (California, Estados Unidos) durante noviembre de 2019. Se trata de un disco que anhela transmitir una parte muy personal de la historia de Dave Gahan, y que recoge los diversos momentos que ha vivido consigo mismo y en sus relaciones con otras personas. Todo ello queda expresado mediante el sentimiento de la voz y con un repertorio de canciones que han sido muy significativas para Gahan. Así lo define él con sus propias palabras: 

Son temas que han marcado mi vida y a día de hoy siguen emocionándome. Cuando las escucho a través de sus voces originales, me impresiona la forma en que las cantan e interpretan, cómo expresan esas palabras que pronuncian. Me identifico con eso. No hay un solo intérprete en el disco que no me haya seducido. Espero que otras personas tengan esa sensibilidad tan especial, sobre todo esa gente que ama la música y lo ha hecho durante años.

El disco ha salido a la luz bajo los formatos de vinilo, CD y digital de la mano del sello discográfico Columbia. Se compone de 12 temas, cuidadosamente seleccionados. En ellos se mezclan varios estilos y períodos de tiempo, remarcando la voz como eje principal de las composiciones y de su estado expresivo personal, tal como bien expresan sus palabras:

La voz, como instrumento, puede ser una de las herramientas más expresivas para contar las experiencias propias, y generar atmósferas con un carácter particular. A lo largo de los años me he dado cuenta que mi manera de usar la voz ha cambiado. Ahora la utilizo para expresar algo muy profundo de mí, que no puedo expresar de otra forma. Por ejemplo, siento que existe una conexión muy íntima entre mi voz y las de estos artistas de los que he tomado prestadas sus canciones. Surgen de un lugar muy profundo que me sirve para expresarme de manera única y muy personal.

Imposter se basa en eso, en el uso de la voz como máximo tributo expresivo del alma, y como canal lírico donde los sentimientos adquieren una forma específica a través de la ola sónica que emana de la garganta de Dave y de los instrumentos de la banda. En consecuencia, conviene valorar estas canciones desde esta óptica.

El disco arranca sorpresivamente con The Dark End Of The Streetun clásico tema de 1965 compuesto por el dueto Chips Moman & Dan Penn, y que a lo largo de los años ha sido versionado por múltiples artistas como James CarrAretha FranklinJoe TexPercy SledgeDolly PartonRy CooderLinda RonstadtFlying Burrito BrothersElvis CostelloCat Power, entre muchos más. Un tema vestido bajo la forma clásica del sonido deep soul sureño, un tipo de música que surgió del sur de los Estados Unidos a partir de una combinación de estilos, como el blues, el country, el R&B temprano y una fuerte influencia del gospel que emanaba de los sonidos de las iglesias negras del sur. El mensaje de la canción narra la expiación del mal que hemos causado y que precisa ser redimido a través del amor: Escondidos en las sombras donde no pertenecemos / Viviendo en la oscuridad para esconder nuestro mal / Sabes que el tiempo va a pasar factura / Tenemos que pagar por el amor que robamos / Huyamos al final oscuro de la calle 

El siguiente tema, Strange Religion, sigue una cadencia de corte espiritual y quizás menos rock que la original (2004) de Mark Lanegan que sin duda es más agreste en cuanto a voz y más intensa en cuanto a ritmo. Lanegan es uno de los cantantes más raros que hay hoy en día. Esta versión de Gahan muestra un lado sensitivo y diferencial en cuanto a registro vocal e instrumentación usada. La letra es una mezcolanza de pensamientos que aparecen dejando un claro mensaje: Le puse en las manos un poco de dinero de mi propio bolsillo / pero lo tiró a la basura / se quedó mirando el pasado con sus ojos cicatrizados / Ahora sé que no hay un camino fácil 

Seguidamente entramos con Lilac Wine, canción original de James Shelton en 1950 y popularizada en diferentes tiempos por Nina Simone (1966), Jeff Buckley (2008) y Miley Cyrus (2012). En 2010 apareció en el álbum de Jeff BeckEmotion & Commotion, con la voz de Imelda May. El tema fue utilizado también en la película francesa Tell No One (2008). Musicalmente la canción es muy interesante, con detalles sonoros de extrema calidez y suavidad, pero lo más excelso es el registro vocal de Gahan que roza cotas de máxima sensibilidad y calidad. La letra tiene fragmentos que inducen a reflexionar: Cuando pienso más de lo que quiero pensar / Hago cosas que nunca debería hacer / Bebo mucho más de lo que debería beber / Porque todo me trae de vuelta a ti 

Con I Held My Baby Last Nightcuarto corte del álbum, alcanzamos el ímpetu sonoro a ritmo de un blues cacofónico y electrizante, con distorsión guitarrística, batería ecográfica y furor vocal. El tema viene del original de Jules Bihari & Elmore James (1952) que posteriormente fue popularizado por Fleetwood Mac. Líricamente la letra no es destacable en cuanto a mensaje existencial, pero habla de ese amor que se siente cuando uno está enamorado a pesar de los problemas que dicho amor conlleva: Ella se despertó temprano en la mañana / Todo lo que va a hacer es alboroto y lucha / Sabes que te amo nena / y sabes que todo tu amor es gratis 

A Man Needs A Maid (Un hombre necesita una sirvienta) es un temazo escrito y compuesto originalmente por el incombustible Neil Young en 1972 y que forma parte de su álbum Harvest. Aquí la letra ya adquiere una dimensión más profunda y con cierta ironía hacia lo que representa el patriarcado y la servidumbre: Mi vida está cambiando de muchas maneras / y no sé en quién confiar / Hay una sombra corriendo a través de mis días / Como un mendigo de puerta a puerta Musical y vocalmente es un tema muy logrado. Los arreglos sonoros son supremos y la voz de Gahan adquiere notas altas, medias y bajas que superan con creces la voz original de Young. Sin duda, un tema suave pero sónicamente muy potente.

Metal Heart (Cat Power, 1998) es uno de mis pistas predilectas. Simple pero hábilmente calibrada a través de un ritmo marcado y una voz suprema que, poco a poco, va acelerándose dentro de un carrusel que gira y asciende hasta el firmamento. Los coros dan un toque divino y celestial al tema. La letra contiene fragmentos relevantes como Estás perdiendo todo aquello que estabas fingiendo / Cose tu fortuna en una cuerda / Estaba ciego, pero ahora lo veo todo / Corazón de meta / no vales nada / No hay pasado ni mañana / Solo tesoros para guardar …

Shut Me Down es otra de las que elijo dentro de las preferidasbien por su cadencia como el estilo de voz que emplea Dave, diferente a los temas oídos hasta el momento. La canción fue compuesta por Rowland S. Howard en 2009, un músico australiano de post-punk, quien fue guitarrista de las primeras bandas de Nick Cave y posteriormente de la como parte integrante de la banda The Queen Of The Stone Age. Está considerado como uno de los guitarristas más influyentes de Australia. Letrísticamente destaca el fragmento que dice: Estoy de pie dentro de un traje / entrecortado con mis nervios / ¿Vale la pena ese odio que escupieron sobre mí desde el cielo? / Ahora la noche es tan profunda que podría tropezar y ahogarme 

Where My Love Lies Asleep (Gene Clark, 1971), es un corte que me recuerda en cierta manera a la canción Mother de Pink Floyd (The Wall). Incluso el toque de órgano al estilo de Richard Wright, así como parte de la letra, no dejan dudas: Donde mi amor duerme / No hay cadenas para su espíritu / Mientras se entra por la puerta / de los sueños flotando libremente 

Smile de Charles Chaplin, John Turner & Geoffrey Parsons (1954) y versionada por Nat King ColeSammy Davis Jr., Judy Garland y Michael Jackson, es para mí la obra maestra del álbum. Ese toque background de piano de cola y contrabajo excelso, junto a la exquisita voz de Gahan que matiza con extrema elegancia retro, te lleva a esos tiempos vintage de los míticos 40/50. Textos como ¿De qué sirve llorar? / Descubrirás que la vida todavía vale la pena / Si solo sonríes.

Desperate Kingdom Of Love a pesar de ser compuesta por PJ Harvey en 2004, es una pista que adquiere un estilo tonal muy a los años 50, sobre todo en cuanto a sonoridad. La voz refleja esa legendaria época donde el rock and roll, los autocines y los rebeldes sin causa, marcaban a la juventud de aquel entonces. Las letras son las que más se ajustan a ese Síndrome del Impostor que hablamos al principio: Eras un niño enfermizo / y el viento te derribó / El agua bendita no puede ayudarte ahora / ni tus ojos misteriosos no pueden hacerlo / Vender tu razón no te llevará a través de / los desesperados reino del amor / Hay otro que mira / Desde detrás de tus ojos / Aprendo de ti cómo esconderme / del desesperado reino del amor …s cuenta Dylan

Not Dark Yetes un tema escrito por Bob Dylan y que forma parte de su álbum, Time Out of Mind, de 1997. Es una buena versión cuya vozsupera con creces la prueba de versionar al gran DylanTodavía estás a tiempo de despertar porque todavía no es oscuro. Así nos lo cuenta Bob Dave, cada uno desde su ángulo musical y voz propios. Se percibe, asimismo, esa posición ideológica donde Dylan marca esa necesidad de cambiar para evitar caer por la alcantarilla: Las sombras están cayendo (…) Y el tiempo se está acabando / Siento que mi alma se ha convertido en acero / Todavía tengo las cicatrices / que el sol no sanó / Bueno, mi sentido de la humanidad ha ido por el desagüe 

Y finalmente llegamos al cierre del álbum con Always On My Mind, tema original de John Lee Christopher Jr., Mark James & Wayne Thompson (1972). Un tema clásico que ha sido versionado por autores muy dispares como por Elvis PresleyWillie Nelson y Pet Shop Boys, entre otros. No cabe duda de que es un tema donde se habla del amor una vez más, valor muy presente a lo largo del disco en sus distintas formas de manifestación: Hay pequeñas cosas que debería haber dicho y hecho / sólo que nunca se tomaron su tiempo / Tal vez no te abracé / Todos esos momentos solitarios y solitarios / Y supongo que nunca te dije que estoy tan feliz de que seas mía …

Concluyendo… Imposter es un álbum de versiones elegidas por Dave Gahan y que le han marcado por diversos motivos a lo largo de su vida. No estamos ante un disco clásico de covers. Como tal no aporta nada novedoso, pero en líneas generales es un buen trabajo, aunque a veces resulte algo plano y sobre todo lento. Quizás se echan en falta algunas canciones con mayor énfasis a fin de encajar mejor su concepto y equilibrio la globalidad del álbum global.

A pesar de ello, el disco tiene muchos puntos fuertes y uno de ellos, el más intenso, es el juego que hace Dave Gahan con su voz, que sigue siendo especial y suprema. Unos registros vocales que se esfuerzan al máximo por desmarcarse de Depeche Mode, reto que consigue gracias al gran sonido de Soulsavers. Dentro del álbum destaco como temas excepcionales como SmileMetal HeartStrange Religion Shut Me Down, aunque también enfatizo la originalidad blusera de I Held My Baby Last Night con sus metálicos y desgarradores registros.

En definitiva, la primera vez que oyes Imposter te quedas impávido, pero a base de oírlo varias veces vas encontrando matices y fluctuaciones que sorprenden y ayudan a una mejor comprensión y valoración. Es un disco triste, íntimo, de vuelta atrás y renacimiento, donde la dinámica slow se alza como la esencia y motor de ese supuesto “impostor”, tal como declaró en La VanguardiaDurante años me he sentido como un impostor.

No hay duda pues de que Imposter es un trabajo cuya finalidad existencial es la de acoger cada canción bajo una exquisita sensibilidad terapéutica, a través de una depurada selección temática que el artista ha elegido minuciosamente como parte integrante de sí mismo, brindando con ello una traslación magnífica que, en algunios casos, sobrepasa incluso la canción original o sus otras versiones. En consecuencia, detrás de cada sonido, de cada palabra, en el Impostor existe un conglomerado vivaz de sentimientos y recuerdos, de significados y experiencias que hablan del amor, de la pertenencia, de la sabiduría, de la redención, del perdón, y de la esperanza. Todo este complejo racimo emocional va más allá de la pura canción de versiones, un alternativa muchas veces dificil de lograr. 

Como indicó el propio Gahan en ClashMusicImposter es un álbum de vulnerabilidades extremas, donde se revelan las ansiedades más íntimas. No creo que hubiera podido hacer esto sin Soulsavers. Realmente no creo que hubiera podido cantar estas canciones, con mi propia voz, hace veinte o treinta años.


Texto de Carlos Flaqué Monllonch (KarlFM)

Imágenes de archivo 

jueves, 6 de mayo de 2021

CRÍTICA DISCOGRÁFICA: THE ANCHORESS – "THE ART OF LOSING"

Parece que la pandemia ha hecho reflexionar a artistas sobre la necesidad de componer discos catárticos, quizás porque los confinamientos alejan de la vida social y agudizan el análisis introspectivo y la autorreflexión. El proceso de permanecer aislado se percibe como una pérdida cercana y posible. Pero la vida es una larga aventura de reflexiones y aprendizajes, en lo bueno y en lo malo, y aunque nadie quiere perder, las pérdidas ofrecen importantes enseñanzas vitales. Por ejemplo, nos recuerdan que las cosas valiosas exigen compromisos rigurosos y nos obligan a identificar los espacios que hay que mejorar. 

No se puede ganar a menos que se aprenda a perder, decía Kareem Abdul-Jabbar, estrella de la NBA. Eso es precisamente lo que trata de decirnos The Anchoress, nombre simbólico de Catherine Anne Davies, en su último trabajo The Art Of Losing (El Arte de Perder). Porque perder, para ella, no significa cerrar puertas, sino abrirlas hacia nuevos senderos de juicio, crecimiento y superación.

Para Davies no ha sido nada fácil lidiar con sus disturbios vivenciales. Con el fin de lograrlo ha buscado el apoyo en la música como un arte y una habilidad para hacer bien las cosas y transformarlas. Ha comprendido que los problemas aumentan el “equipaje” emocional, y que soportar esta tremenda carga es uno de los grandes retos que tenemos como individuos. Librarse de aquello que nos daña fortalece nuestra existencia.

The Art Of Losing se inspira en eso, y para ello se inspira en una de las obras célebres de la poetisa norteamericana Elizabeth Bishop, ganadora del Premio Pulitzer de poesía en 1956: Pierde algo cada día / acepta el sobresalto de las llaves perdidas / de la hora malgastada. / No es difícil dominar el arte de perder. Son palabras que la propia Catherine Anne Davies ha tomado como referencia para la elaboración de su disco, porque comprender y racionalizar las pérdidas, porque, como las crisis, es una oportunidad para dar la vuelta al sufrimiento y evitar caer en el abismo.

The Art of Losing aparece en el mercado gracias al sello independiente Kscope, representantes también de Richard Barbieri, Lunatic Soul, Porcupine Tree, Steven Wilson, etc. The Art of Losing emerge, además, como segundo trabajo de The Anchoress. Su primer disco, Confessions of A Romance Novelist (2016), fue nombrado entre los mejores álbumes del año por The Guardian, elegido como el Álbum Galés del Año por HMV, y llegó a alcanzar el primer puesto como mejor artista debutante en los Awards PROG. Asimismo, fue nominado para el Premio de Música Galesa y consiguió el reconocimiento de artistas famosos como Peter Gabriel, David Gilmour, Toyah Wilcox, Robert Fripp, Al Murray y Robert Smith (The Cure), quien invitó personalmente a Catherine a actuar en el Meltdown Festival.

A partir de 2016, Davies permaneció alejada de la creación, salvo en trabajos colaborativos con otros autores. Con The Art of Losing se reactiva su necesidad de crear rodeándose de músicos de alto nivel. El disco cuenta con las colaboraciones de James Dean Bradfield (cantante de Manic Street Preachers) y del legendario Sterling Campbell (baterista de David Bowie y Duran Duran). En la producción del álbum están los talentos mezcladores de Dave Eringa (Manic Street Preachers) y del ganador del premio Grammy Mario McNulty (asiduo de David Bowie y Laurie Anderson).

Recordemos que Catherine Anne Davies, galesa de nacimiento, pero afincada en Reino Unido, tiene un doctorado en literatura y teoría queer por la University College London, y ha publicado un libro titulado Whitman’s Queer Children sobre poesía épica a través de Bloomsbury Publishing. Ha escrito, además, sobre el cineasta David Lynch  y ha entrevistado a Tori Amos y Manic Street Preachers para Drowned in Sound. Como influencias Davies cita a Laura Nyro, David Bowie, Tom Waits, Prince, Kate Bush, entre otros. Es una gran admiradora de Manic Street Preachers y de Simple Minds.

Muchas son las experiencias y pérdidas que Catherine Anne Davies nos cuenta en su The Art of Losing, vivencias que ella misma ha ido resistiendo a lo largo de sus años: abuso sexual y emocional, la muerte de su padre, tratamiento para un cáncer cervical, varios abortos espontáneos, su madre víctima de la demencia, rotura de un gran amor. Sufrimientos que ha ido soportando y la han llevado hacia una sublimación psicológica como única salida laxativa, a finde de superar los quebrantos y transformarlos en recuerdos más digeribles.

Muchas veces el acto de la creación lleva implícito el hecho de dejar morir lo que daña para que el dolor se transforme y renazca de manera más positiva y con mejor destino. De ahí que el artista antes de ver el fuego, necesita crear una chispa, y antes de que nazca su arte, debe estar listo para ser consumido por el fuego de su creación. Así definía el arte el famoso escultor francés Auguste Rodin.

No cabe duda de que las catorce pistas que estructuran The Art Of Losing, son un vivo testimonio de toda esta pesadumbre que define al artista atormentado, pero que a la vez busca, desde su dura erupción emocional, una resurrección perfectamente hilada para tejer un propósito coherente en el centro del tormento y dar un sentido compensatorio a las violencias vividas: ¿Había algún propósito para perder la cabeza? ¿Qué aprendiste cuando la vida era tan cruel?

El álbum fue escrito y grabado por la propia Catherine Anne Davies. Lo hizo durante esos años tan convulsos y ocupados, en los cuales supo encontrar consuelo e ideas para elaborar diversos proyectos mientras navegaba entre sus duelos. Las colaboraciones con Manic Street Preachers, Simple Minds y Bernard Butler fueron sustentos humanos que permitieron en parte el resurgimiento de la artista. Según cuenta ella misma: Gran parte del álbum fue editado y reelaborado en aviones y trenes mientras viajaba a través de Europa con Simple Minds. Fue un momento abismal para mí. La única manera de avanzar era seguir trabajando en horas robadas y en tránsito.

Estamos pues, ante un trabajo muy sincero, confesional, de corazón abierto. La portada del disco puede tener diversas interpretaciones, pero lo que parece muy evidente es el reflejo de un proceso doloroso de entrada y salida. Davies se refugia en la música para transitar, digerir y transformar su propio dolor. Tal vez sea una ironía decirlo, pero, aunque el dolor penetre y luego se expulse, nunca desaparece del todo, deja residuos, incluso después de su transformación artística. Ese dolor siempre formará parte de uno mismo, y sólo mejora cuando se transita hábilmente por él para aceptarlo, digerirlo y validarlo. La música y la lírica son, sin duda, dos de las herramientas que pueden reconvertir el dolor en arte, como es el caso.  

El álbum arranca con Moon Rise, un preludio suave de piano y cuerda que nos va introduciendo dentro de lenta retrospectiva emocional hasta llegar a Let It Hurt (deja que duela). El corazón está consternado de dolor, y se va abriendo, poco a poco, a través de sus arterias para dejar fluir el sufrimiento que lleva tiempo encerrado en sí mismo. El inicio de la canción marca esa pausada fluidez mientras la voz adquiere una cadencia casi temblorosa y lacrimosa.

Llegamos a la eclosión de The Exchange,con la voz de Davies cantando junto a James Dean Bradfield. Es un temazo que recoge la aflicción que ha ido goteando de ese corazón sangrante dentro de una especie de escarcela simbólica: No tienes la culpa / eres la otra parte del canje / sólo un peón para intercambiar de nuevo. El final del tema recuerda a ese sonido lejano y en suspensión al más puro estilo de Robert Fripp.

De repente, surge Show Your Face, marcando un ritmo donde las punzadas liricas muestran al desnudo esa masculinidad tóxica y abusiva: Tienes el valor de mostrar tu cara / a la luz de lo que hiciste. Davies comenta sobre el tema: En ese momento yo estaba pensando mucho en lo difícil que es para las mujeres llamar a los hombres en el poder. En términos de los temas del álbum, es un tema que trata sobre la pérdida de la amistad, de la fe en la humanidad, como consecuencia de esa hombría dominante y venenosa … Las máscaras sociales y de género (hipocresías y empoderamientos) ocultan la verdadera realidad e identidad.

Inmediatamente después brota The Art Of Losing, una maravilla de canción que recuerda al legendario Bowie berlinés, con Brian Eno, ambos al frente de Low, Heroes y Lodger. La letra se inspira en las líneas poéticas de Dylan Thomas: La rabia contra la muerte de la luz. Nos describe una realidad donde perder es necesario para sobrevivir dentro de un océano de calamidades. Davies ofrece un magnifico desarrollo de registros líricos donde las diversas capas vocales enfatizan distintas fases emocionales. La melodía y los cambios de ritmo son una auténtica obra de arte.

Entramos en All Farewells Should Be Sudden, otra joya, donde todas las despedidas deben ser repentinas y no permanecer demasiado tiempo ancladas en nosotros mismos, porque nos llevan a la destrucción. El tema comienza con un principio de la artista conceptual Jenny Holzer (protégeme de lo que quiero). Las campanas finales reflejan una posible ascensión y esperanza.

Así es como todos llegamos a estar bien, All Shall Be Well, una canción suave donde el piano marca la cadencia del reposo, pero un ligero viento de fondo da a entender que la oscuridad se está evaporando. Estamos logrado extraer (Unravel) de nuestro interior toda esa negritud que nos impedía ver la luz. Davies lo cuenta con sus propias palabras: Me encerré en un armario para grabar la voz y capturar esa sensación de claustrofobia que sientes cuando no sabes a dónde girarEl tema arranca suave, pero a medida que avanza toma un aire más agudo con sus respectivos cambios.

Tras el viaje de depuración, llegamos a Paris, un espacio triste y acompasado donde no hay voces, pero sí un piano y cuerda que preparan una escena terrible. La composición parece surgir de un ambiente interior, con poca luz y mucha tristeza y temor. En el fondo pueden escucharse algunas voces indescifrables. Es el preámbulo de que algo muy turbio va a suceder.

El reloj marca ya las 5AM, el quid del álbum. Es la pieza más desgarradora del disco. La letra pone la piel de gallina: Son las 5 de la mañana / y ella está goteando por mis muslos / sangre roja goteando en la alfombra / en el hormigón / No puedo dormir / no puedo hablar. Sin duda, Davies narra la punzante experiencia de perder un hijo a través de un aborto espontáneo. Semen, vida, sangre, esperanza y perdida, se juntan trágicamente en una fracción de tan solo 4 minutos y 2 segundos. Estremecedor.

Tras la dura experiencia llegamos a The Heart is a Lonesome Hunter, donde el corazón se erige como un cazador solitario. El titulo viene de un poema del escocés William Sharp: ¿Qué son todas las canciones para mí, ahora, a quién ya no le importa cantar?  Mi corazón es un cazador solitario que caza en una colina retraída. Pero al mismo tiempo la canción tiene esa connotación shakesperiana: Nadie sabe cerrar el cielo que lleva hasta ese infierno.

Son confidencias que lentamente terminan saliendo a la luz en My Confessor. Un tímido y misterioso inicio da paso a una Davies que, a modo de tema Bond, desata un oleaje de registros que claman que este mundo es el que vivimos. Llegamos a With The Boys, donde se explora la visión patriarcal bajo un sonido tembloroso y contrapuesto con una feminidad lírica a lo Kate Bush. Un piano orgánico marca el tempo detrás de un fondo ecográfico suspendido. El tema se cierra con las voces lejanas de unos niños correteando por alguna parte. Según The Anchoress, es una canción sobre el precio de hacer negocios en este mundo: Tengo que saber para qué son los moretones.

Y después de todo alcanzamos Moon (An End) bajo una tenue y blanca luz. El fin es el principio y éste aquél. Se cierra el círculo. El dolor ha sido expiado. Unos rumores femeninos canturrean insertos en una línea electrónica de sintetizador plano, como símbolo late el resto de un dolor que se va diluyendo hasta desaparecer. La catarsis se ha completado.

Al respecto cabe recordar una entrevista con el poeta galés Patrick Jones, la escritora Kat Lister (NME) y el editor en jefe de Empire, Terri White, donde reflexionaban sobre los motores que empujaban a los músicos hacia la necesidad de crear con el fin de purgar sus propios miedos y perdidas. Sobre ello, Davies comentó: No creo que la realización del álbum haya presentado nuevas soluciones, pero llegué a la certeza segura de que había que seguir adelante a pesar de todo. El álbum termina conmigo diciéndome a mí misma: por una vez en tu vida deja ir todo este dolor.

Concluyendo. Estamos ante un álbum que plasma el dolor visceral a través de un sonido confortable, íntimo e inteligente, donde la vida de la artista, tantas veces truncada por las pérdidas personales y los hechos traumáticos, casi la conducen a su propia destrucción anímica. Sin embargo, aunque profundamente afligida, Catherine supo lanzar a tiempo su ancla y detener el naufragio, enfrentándose valientemente a su trágica angustia, escribiendo y componiendo lo que de momento es su mayor obra, es decir, reconstruir su maltratado Yo y aprendiendo a dominar el difícil arte de perder.  

Nada mejor que terminar el análisis con las propias palabras de Catherine Anne Davies quien considera The Art Of Losing como su The Holy Bible: No puedo evitar pensar en narrativas novelísticas, pero todas las secciones liricas e instrumentales del disco proporcionan tramas perfectamente unidas por hilos emocionales. Con el disco quería plasmar las sensaciones y giros caóticos que suceden en tu mente cuando pasas por un trauma, la fragmentación que ocurre en tu propio sentido, además del tiempo y la forma en que experimentas las pérdidas. La forma en que tu memoria elimina enormes franjas de cronología. Musicalmente, quería presentar un poco de sentido al oyente sobre lo que se siente pasar por un trauma. La pérdida se calcula tanto en su crudeza como en su energía propulsora.

Carlos Flaqué Monllonch (KarlFM)

Articulo original publicado en Crazyminds

martes, 12 de enero de 2021

ALISON MOSSHART, LA VOZ VISCERAL DE 'THE KILLS' Y 'DEAD WEATHER'

       Según cuentan las biografías que corren por la red, Alison Mosshart, apodada como 'VV' estaba previamente deambulaba musicalmente en una banda norteamericana de punk rock denominada Discount. Un día, mientras se hallaba en la habitación de un hotel, escuchó el sonido de Jamie 'Hotel’ Hince mientras éste ensayaba con su guitarra en la habitación inferior del mismo hotel. Jamie por aquel entonces militaba en una banda de anarco-punk británica llamada Scarfo and Blyth Power. A partir de ese momento surgió la chispa y tras abandonar sus respectivas bandas, Alison y Jamie fundaron The Kills.


      The Kills puede definirse como una banda de post-punk, garage, shoegaze e indie rock mezclado todo ello bajo un sonido muy personal y creativo. Ellos mismos citan como influencias a PJ Harvey, The Velvet Underground, Nirvana, Pixies, Bikini Kill, Sonic Youth y Royal Trux. No obstante, la prensa especializada los compara con The White Stripes. Sus primeros cuatro álbumes destilan ideas a chorros; trabajos como ‘Keep On Your Mean Side’, ‘No Wow’, ‘Midnight Boom’ y ‘Blood Pressures’, alcanzaron las posiciones más privilegiadas en las listas más influyentes del Reino Unido. Su quinto y más reciente álbum de estudio, ‘Ash & Ice’, logró situarse en 2016 en la lista Top List de los 20 albúmenes de UK. Sus palabras definen parte de este éxito:

       Para mí las canciones no tratan sobre una única cosa, sino, sobre todo, todo lo que siento. Como en cualquier relación larga, lo más valioso que aprendes es la paciencia, la confianza, la lealtad; sin duda hay muchos altibajos, pero puedes superarlos. Yo siempre estoy aprendiendo cosas de él y creo que él siempre está aprendiendo de mí; ambos hemos crecido como personas, nos hemos ido conociendo. Llevamos juntos en esta aventura 16 años, lo cual es una locura, pero es increíble, porque parece que siempre hay más cosas que hacer y creo que eso es lo más sorprendente. Creo que nos inspiramos el uno al otro, y nos apoyamos. Te sorprendes a ti mismo con lo que eres capaz de hacer si te pones a ello. Hay que buscar siempre el lado positivo. Por eso pinto y leo, porque cuando compones quieres tener esa capacidad de imágenes y de vocabulario en tu cabeza. Además, son vías de escape de los excesos de energía. Cuando solo te dedicas a hablar y a mandar emails, tu vocabulario y vida se reduce, te comunicas a un nivel estándar y no usas todas tus capacidades. Me gusta estar rodeada de palabras, verlas, escucharlas en mi cabeza, tienen ritmo. Me hace pensar mejor.



       Sin duda estamos ante una banda que, al margen de hacer una música diferente, desarrollan un potencial creativo de lujo, tanto en los registros vocales como en las constantes innovaciones sonoras de guitarra, percusión y resto de instrumentos. Alison y Jamie llevan ya 16 años juntos y no cabe duda de que su relación musical está alcanzando los resultados creativos que desde su fundación han fundamentado a la banda. Mosshart, además, está al frente de otra top banda, Dead Weather, junto a Jack White (multi instrumentista y ex de The Raconteurs y The White Stripes), Dean Fertita (multi instrumentista y ex de The Queen of Stone Age) y Jack Lawrence (bajista y ex de The Raconteurs y Greenhorses). 




Como persona, Alison es una mente muy inquieta, tanto a nivel musical como artístico y cultural. En su tiempo libre, tiene una próspera actividad como pintora. Según ella misma: pinto para disfrutar de ese tiempo de inactividad musical mientras viajo en el autobús de las giras, o cuando estoy entre bastidores esperando las pruebas de sonido. Considero mis pinturas como anotaciones de un diario personal, no destinadas al consumo público ni a la venta, sin embargo, es realmente genial que le gusten a la gente y un honor que quieran tenerlas colgadas en su casa, en un bar o donde sea. Es el mayor cumplido de todos los tiempos.







       Ya desde su pubertad y adolescencia cuestionó y rechazó los roles de género así como el sexismo existente detrás de la mística de la feminidad. Su vida, siempre en torno al movimiento y al desarraigo, ha dejado constancia de su tremendo rechazo por la violencia policial y su gran devoción por la lucha femenina. Su fascinación por los autos viene de niña cuando sus padres trabajaban en este ámbito. Gran parte de sus pinturas y fotografías hacen referencia a esa tierna pasión. 



       Asimismo, dentro de otros ámbitos artísticos, Alison está considerada un símbolo sexual y un icono del fashion market. Recibió el premio Hottest Woman de los Shockwaves NME Awards en 2011,  y es citada como influencia de moda por la modelo y diseñadora Alexa Chung. En abril del 2011, Alison contribuyó al especial de Vogue UK, compartiendo una foto de su vestimenta cada día por un mes. En 2013, colaboró con la marca francesa Surface to Air para diseñar su chaqueta de cuero ideal.





Carlos Flaqué Monllonch (KarlFM)

viernes, 3 de marzo de 2017

PORCUPINE TREE O EL ÁRBOL DEL PUERCO-ESPÍN

"Cuando el puerco-espín se siente amenazado por algún depredador, reacciona enroscándose sobre el vientre dejando al descubierto sus enrizadas espinas. Además de esta postura amenazante, capaz de mover el cuerpo mediante unos temblores que hacen entrechocar las púas, de modo que producen un sonido metálico muy característico que sirve de advertencia a los posibles atacantes. En ocasiones, las espinas se rompen y al proyectarse se clavan en el intruso produciendo dolorosas heridas que se infectan con mucha facilidad (...) Es un animal de costumbres nocturnas, de modo que pasa el día en el interior de una galería que excava y por las noches sale en busca de alimentos. Sin embargo, no es un animal que aguante las bajas temperaturas, por eso en invierno permanece también en su cueva incluso con la llegada de la noche." (Wikipedia)


Cuesta imaginar las razones que llevaron a Porcupine Tree (El árbol del puercoespín) a usar este nombre para definir a su banda pero sin lugar a dudas su sonido es una coraza que protege las emociones humanas de la cruda realidad que amenaza la vida. Sewa lo que sea, Porcupine Tree es una de las bandas musicales preferidas cuando los estados de ánimo requieren serenidad y vuelos imaginativos. Se trata de un sutil grupo de rock formado en Hemel Hempstead, Reino Unido. Esta banda es el célebre proyecto de Steven Wilson, un músico de altísimos quilates amante del sonido Pink Floyd, Yes y Génesis. Steven ha trabajado con gran cantidad de músicos y artistas entre los que destacan Marillion, Opeth o Dream Theater.

Según los expertos Porcupine Tree mezcla distintos estilos de rock específico, divergente y especialmente creativo. Construyen sus temas mezclando tonos melódicos, cortantes, emotivos y contundentes, abrazando arquitecturas que pueden inspirarse en el metal, el rock, el sonido ambient o la evolución sinfónica progresiva. Sus temas musicales se caracterizan por su amplísima diversidad y una elevada calidad capaz de envolverte hacia el interior de una espiral sin fin.


La complejidad de su música no reside pues en el uso de una instrumentación artificiosa y grandilocuente, sino en la propia producción de la misma, muy depurada, casi científica, de ahí que ciertos críticos la hayan catalogado como progresiva. Sus álbumes están firmemente construidos a partir de sólidas texturas que arrancan de estructuras que avanzan hacia su propio desenlace. Son historias sonoras que reflejan distintos estados emocionales de la vida y de las personas, llegando incluso a veces a ser muy psicológicas o sociales. Sin lugar a dudas Porcupine Tree es un pedazo de banda.

Carlos Flaqué Monllonch